El proceso de evaluación

 

El proceso de evaluación


La evaluación de las consecuencias de la lesión cerebral requiere aplicar la observación, la entrevista y diferentes pruebas de evaluación neuropsicológica. Los resultados de esta evaluación representan el punto de partida del tratamiento y rehabilitación neuropsicológica.

La revisión de los informes previos

Habitualmente el proceso de evaluación comienza con la revisión de los informes previos, cuya información sirve de base para determinar la gravedad y naturaleza de la disfunción, los resultados de las técnicas de neuroimagen, la presencia de complicaciones asociadas, la evolución de la sintomatología y el nivel de dependencia o recuperación alcanzado hasta el momento.

La entrevista al paciente y familiares

La entrevista con el paciente es la siguiente tarea a realizar, y constituye en la mayoría de los casos el instrumento de diagnóstico más poderoso y más económico con el que cuenta el clínico. A través de ella se obtiene información en primer lugar sobre la historia del paciente y sobre variables mediadoras tales como la edad, el nivel de funcionamiento premórbido, el grado de escolaridad y situación laboral alcanzada, etc. Sin un adecuado conocimiento del valor de estas variables mediadoras resultará imposible interpretar los resultados de cualquier prueba de evaluación neuropsicológica empleada. Además, la entrevista permite conocer la descripción que hace el paciente de la situación actual, los problemas específicos y la importancia que concede a los mismos, y el grado de autoconciencia de las limitaciones existentes.

Asimismo, se debe obtener información sobre los patrones de conducta y personalidad previa para conocer el nivel de ajuste previo y/o descartar la existencia de problemas de inadaptación social (abuso de sustancias tóxicas, déficit de control de impulsos, escasas habilidades sociales, etc.) que puedan contribuir a explicar los problemas emocionales actuales. Finalmente, conviene dedicar una parte de la entrevista a determinar las consecuencias psicosociales que está ocasionando el trastorno en cuestión.

Las técnicas de neuroimagen

El estudio del sistema nervioso central y de los procesos cognitivos se acompaña de un conjunto de técnicas de exploración complementaria: análisis de parámetros neuroquímicos, registros electrofisiológicos (EEG, potenciales evocados) y técnicas de neuroimagen. En especial, estas últimas han evolucionado con una rapidez vertiginosa y han supuesto una auténtica revolución en el diagnóstico neurorradiológico. Las técnicas más modernas pueden clasificarse en dos grandes grupos, en función del tipo de información que ofrecen:

1. Estudio de la anatomía y estructura cerebral (neuroimagen estructural):

• TAC (Tomografía axial computarizada)

• RMN (Resonancia magnética nuclear)

2. Estudio de la fisiología y función cerebral (neuroimagen funcional):

• SPECT (Tomografía por emisión de fotón único)

• PET (Tomografía por emisión de positrones)

• RMNf (Resonancia magnética nuclear funcional)

La evaluación neuropsicológica formal

De forma general, la valoración de las personas con una disfunción cognitiva incluye, al menos, el estudio del rendimiento intelectual general, la atención, la velocidad de procesamiento de la información, la capacidad de aprendizaje y memoria, las habilidades perceptivas y motoras, el lenguaje y la comunicación, el razonamiento, la capacidad de solución de problemas y otras funciones asociadas a los lóbulos frontales. A continuación se agrupan los instrumentos de evaluación en tres grandes grupos, sin pretender realizar una descripción exhaustiva de las pruebas neuropsicológicas, si no señalar exclusivamente algunas características generales de cada uno de los tipos de pruebas. El lector interesado en un análisis exhaustivo de los diferentes tests puede consultar las obras monográficas de Spreen y Strauss (26) y Lezak (27).

• Escalas breves o pruebas de rastreo cognitivo.

• Baterías neuropsicológicas generales.

• Tests específicos.

Las pruebas neuropsicológicas para evaluar la memoria más comunes

La Escala de Memoria Wechsler-IV

La escala de memoria de Wechsler es una serie completa de tareas utilizadas para evaluar diferentes tipos de memoria. Incluye tareas verbales, perceptivas, de memoria de trabajo y de recuerdo inmediato y retardado, diseñadas para evaluar aspectos específicos de la función de la memoria a lo largo del tiempo.

Evalúa muchas áreas del funcionamiento cognitivo. Mide la memoria verbal y visual, la atención, la concentración, la velocidad de procesamiento del lenguaje, la capacidad de aprendizaje y otros factores.

El Test de Figuras Complejas de Rey

El Test de Figuras Complejas de King es un test de figuras complejas que mide la capacidad visoespacial y la memoria visual. La prueba puede administrarse individualmente o en grupos de dos o más personas.

El RCFT ha demostrado ser una medida válida y fiable para medir la capacidad visoespacial y la memoria visual con muy buenos resultados.

Se ha usado ampliamente en la investigación sobre el envejecimiento y la demencia, la esquizofrenia, el trastorno por déficit de atención e hiperactividad, la enfermedad de Alzheimer, los trastornos del espectro autista y otras condiciones neuropsicológicas.

El Test de Reproducciones Visuales

Es una prueba estandarizada que se utiliza para medir la capacidad de un individuo para reproducir un patrón o diseño después de verlo durante 5 segundos. También se conoce como “prueba de memoria visual”.

El Test de Reproducciones Visuales es una prueba de papel y lápiz con una variedad de diseños impresos en blanco y negro. El sujeto debe reproducir cada dibujo de memoria antes de pasar al siguiente.

El examinador registra cuántos elementos se han recordado correctamente y cuántos no. La prueba puede administrarse de forma individual o en grupo, dependiendo de la situación y del objetivo de la evaluación.

Los psicólogos, los médicos y demás profesionales que utilizan pruebas neuropsicológicas para evaluar la memoria, son los que más usan este método. Después, los resultados suelen ser empleados por estos profesionales como parte de un diagnóstico general o un plan de tratamiento para su paciente.

 

 

El Test de Nombres de Boston

Es otra tarea que puede emplearse para evaluar las capacidades de aprendizaje verbal.

Consiste en 30 dibujos lineales (por ejemplo, una silla o una taza) que el examinador lee en voz alta sin que el paciente dé ninguna indicación. El examinador registra cuántos objetos se nombran correctamente en un periodo de tiempo determinado (normalmente 15 segundos).

Esperamos que este artículo sobre las pruebas neuropsicológicas para evaluar la memoria, le haya ayudado a conocer cuáles son las alternativas médicas para averiguar en nivel de retención de información que somos capaces de recordar.

 

Bibliografía

https://psicologianafria.com/pruebas-neuropsicologicas-para-evaluar-memoria/

https://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1132-05592007000200005

 

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